[El devadevaLiteralmente, «ser resplandeciente»: un habitante de los reinos celestiales (ver sagga y sugati). Los tres términos deva, devatā y devaputta son sinónimos.Ver en el glosario dijo:]
“¿No tienes una cabaña? ¿No tienes un nido? ¿No tienes ningún enredo? ¿Estás libre de atadurassaṁyojanaCadena que ata la mente al ciclo de renacimientos (ver vaṭṭa): visión de identidad propia (sakkāya-diṭṭhi), incertidumbre (vicikicchā), aferramiento a preceptos y prácticas (sīlabbata-parāmāsa), pasión sensual (kāma-rāga), aversión o malevolencia (byāpāda), pasión por la forma (rūpa-rāga), pasión por lo sin forma (arūpa-rāga), presunción (māna), agitación (uddhacca) e ignorancia (avijjā). Comparar con anusaya.Ver en el glosario?”.
[El Bienaventurado dijo:]
“Realmente, no tengo una cabaña; realmente no tengo un nido; realmente no tengo ningún enredo; realmente estoy libre de ataduras”.
[El deva dijo:]
“¿Qué quiero decir cuando te digo ‘una cabaña’? ¿Qué quiero decir cuando te digo ‘un nido’? ¿Qué quiero decir cuando te digo ‘un enredo’? ¿Qué quiero decir cuando te digo ‘ataduras’?”.
[ El Bienaventurado dijo:]
“Cuando tu dices ‘una cabaña' es la madre. Cuando tu hablas de ‘un nido' es la esposa. Cuando tú hablas de ‘un enredo' es el hijo. Cuando tu hablas de ‘ataduras' es el deseo“.
[El deva dijo:]
“¡Está bien que no tengas una cabaña. Está bien que no tengas un nido. Está bien que no tengas ningún enredo. Está bien que estés libre de ataduras!”.