En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Rajagaha, en la montaña Pico del Buitre. Entonces, el yakkhayakkhaUno de una clase de poderosos seres «no humanos» —a veces amables, a veces asesinos y crueles— que corresponden aproximadamente a las hadas y ogros de los cuentos de hadas occidentales. En años posteriores, llegaron a ser considerados principalmente malévolos, pero en la época del Buddha eran moralmente ambiguos, y de hecho eran comúnmente adorados como deidades.Ver en el glosario Sakkanama se acercó al Bienaventurado y se dirigió a él en verso:
Como alguien completamente liberado,
No es muy buenokusalaSe aplica a estados mentales, acciones o cualidades que conducen a resultados beneficiosos y favorables. Una acción caracterizada por esta cualidad moral (kusala-kamma) tiende a producir bienestar y felicidad; las acciones caracterizadas por su opuesto (akusala-kamma), conducen al sufrimiento o al pesar. Ver kamma y akusala.Ver en el glosario para ti, ascetasamaṇaAsceta o contemplativo. Proviene de una raíz śram que significa desgastar o subyugar.Ver en el glosario,
Ser el que instruye a otros”.
[El Bienaventurado:]
“Oh, Sakka, si por alguna razón
Surgiera una relación íntima con alguien,
El sabio no debería agitar su mente
Con la compasiónkaruṇāCompasión; simpatía; la aspiración a encontrar una forma de ser verdaderamente útil a uno mismo y a otros. Una de las cuatro «moradas sublimes» (brahma-vihāra).Ver en el glosario hacia tal persona.
Pero, con la mente clara y pura,
Ofreciendo instrucciones a otros,
No llegará a encadenarse
Por su compasión ni simpatía”.