1. Signo, marca o rasgo por el que algo o alguien es reconocido, identificado o definido.
2. Aspecto distintivo o apariencia que la percepción (
saññā) toma como referencia para reconocer un objeto ahora y volver a reconocerlo en el futuro; en este sentido, puede entenderse como una representación o imagen perceptiva. Por ejemplo, el rasgo atractivo, desagradable o aparentemente permanente de una experiencia.
3. Señal, indicio, presagio o apariencia significativa que parece expresar algo más que su simple presencia.
4. Aquello que la mente nota, marca o toma como objeto de pensamiento, meditación o concentración.
5. En meditación, aspecto de la experiencia que, al atenderse, favorece el crecimiento de cualidades similares o relacionadas; por ejemplo, un signo asociado a un obstáculo o a un factor del despertar.
6. En textos y métodos posteriores, imagen, visión, luz o impresión mental que puede aparecer como señal de concentración o de progreso meditativo. En los suttas, muchas de estas experiencias aparecen nombradas con otros términos, como
rūpa, formas o visiones, u obhāsa, luz.
7. En algunos contextos, fundamento, causa o razón.