Esto he escuchado:
En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la arboleda Jeta del parque de Anathapindika cerca de Savatthi.
En aquel entonces, una mañana temprano la monja Alavika se vistió y, tomando su cuenco y el hábito exterior, entró a Savatthi en busca de las limosnasdānaA menudo se refiere a dar cualquiera de las cuatro necesidades a la orden monástica. Más generalmente, la inclinación a dar, sin esperar ninguna forma de retribución del receptor. Dāna es el primer tema en el sistema de instrucción gradual del Buddha (ver anupubbī-kathā), la primera de las diez pāramīs, uno de los siete tesoros (ver dhana), y el primero de los tres fundamentos para la acción meritoria (ver sīla y bhāvanā).Ver en el glosario. Después de haber caminado en Savatthi en busca de las limosnas, después de haber retornado de esa su habitual ronda de buscar comida y después de haberse alimentado, fue a la arboleda del Hombre Ciego en busca de la reclusiónvivekaReclusión, retiro, separación o apartamiento. En la fórmula del primer jhāna, viveka indica la separación de los placeres sensuales y de los estados mentales no saludables; no se refiere solo al hecho físico de estar solo, sino también a la reclusión interior respecto a los estímulos sensoriales y los obstáculos mentales (nīvaraṇa). En la fórmula se expresa como “gozo y dicha nacidos de la reclusión”.Ver en el glosario.
Entonces, el Mara, el Malvado, deseando causar miedo, trepidación y terror a la monja Alavika, deseando hacerla salir de su reclusión, se acercó y se dirigió a ella en verso:
Entonces, ¿qué haces tú en la reclusión?
Disfruta los deleites de los placeres sensuales:
No sea que luego lo resientas.
Entonces, a la monja Alavika se le ocurrió el siguiente pensamientovitakkaTiene dos usos principales. 1. Pensamiento: en contextos generales, éticos o doctrinales, designa un pensamiento, una reflexión, una consideración, un razonamiento o una orientación mental dirigida hacia un tema. En compuestos como kāmavitakka (pensamiento sensual), byāpādavitakka (pensamiento de malevolencia), vihiṃsāvitakka (pensamiento dañino), nekkhammavitakka (pensamiento de renuncia), abyāpādavitakka (pensamiento de no malevolencia) y avihiṃsāvitakka (pensamiento de no dañar), se traduce normalmente como pensamiento. En estos casos, el pensamiento puede ser saludable o no saludable según el contenido hacia el que se dirige la mente. 2. Aplicación inicial de la mente; pensamiento aplicado: en contexto meditativo, especialmente en la fórmula del primer jhāna, designa el movimiento inicial por el que la mente se dirige, se coloca o se aplica al objeto o ámbito meditativo. En este c…Ver en el glosario: “¿quién es éste que recita el verso –un ser humano o un ser no humano?” Acto seguido se le ocurrió esto: “este es el Mara, el Malvado, quien recita el verso deseando causarme miedo, trepidación y terror, deseando hacerme salir de mi reclusión.”
Entonces, la monja Alavika, habiendo entendido “este es el Mara, el Malvado” le replicó en versos:
Y yo lo he tocado con sabiduríavijjāConocimiento claro; conciencia genuina; ciencia (específicamente, los poderes cognitivos desarrollados a través de la práctica de la inmersión y la sabiduría).Ver en el glosario,
Oh, Malvado, pariente de los negligentes,
Pero tú no conoces a aquel estado.
Los placeres sensuales son como palos y espadas,
Que cortan a los cúmulos (khandhaskhandhaComponentes físicos y mentales de la personalidad y de la experiencia sensorial en general. En los textos tempranos, casi siempre se refieren como los «agregados del aferramiento» (ver upādāna). La implicación es que los agregados son producidos por el aferramiento (debido a apegos en vidas pasadas); son lo que estimula el aferramiento; y son el mecanismo que permite que el aferramiento funcione. En particular, son fenómenos que frecuentemente se confunden con un «yo». Ver: nāma (fenómeno mental), rūpa (fenómeno físico), vedanā (sensación), saññā (percepción), saṅkhāra (voliciones), y viññāṇa (consciencia).Ver en el glosario) en bloque.
Lo que llamas deleites sensuales
Llegó a ser no-deleite para mí.
Entonces, el Mara, el Malvado se dio cuenta de eso: “la monja Alavika me conoce”, por lo cual, triste y decepcionado desapareció de allí.